ACERCA DEL PRIMER PASO DE ASA

"Admitimos que éramos impotentes ante nuestro comportamiento sexual adictivo, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables"

El primer paso es el paso fundamental, sin el cual no se puede hacer el resto del camino. En el Programa de Doce Pasos sólo se debe hablar en primera persona, pero aun así resulta evidente que ciertas experiencias son compartidas al menos por una amplia mayoría de los miembros. En mi caso, había tratado de "controlar" el consumo a través de múltiples medios. El más habitual, y que es quizás el que todos tenemos más a mano y al primero que recurrimos, es el de la "fuerza de voluntad": me prometía firmemente a mí mismo no volver a hacer "x" cosa. No funcionaba, pese a que lo intentaba una y otra vez, en ocasiones con diversas variantes. Por ejemplo, llevaba siempre encima una medalla religiosa (o algo similar) y así esperaba que cuando me entrasen fuertemente las ganas de consumir, el hecho de saber que llevaba la medalla conmigo me daría la fuerza necesaria para vencer la tentación. Como he dicho, no funcionaba. Otros medios consistían básicamente en ponerme "palos en la rueda" para no consumir. Aquí el abanico es amplio: salía a la calle sin tarjetas bancarias, le decía a mi amigo que si en mitad de la noche yo le pedía dinero que no me lo prestase bajo ningún concepto, transfería buena parte de mi dinero a una cuenta que no admitiese tarjetas bancarias y en la que no pudiese tener acceso inmediato al dinero... todo con tal de limitar mi posibilidad de gasto, mi acceso al dinero. Ya os podréis imaginar que mi principal patrón de consumo era el uso compulsivo de servicios de prostitución. Pues bien, los métodos anteriores tampoco funcionaban; en el caso de haber funcionado con éxito alguna vez, este era efímero, pues enseguida mi "yo adicto" encontraba la manera de liberarse de las cadenas para seguir consumiendo. 

Y ya, derrotado, cuando eres consciente de que estás harto de consumir, de que ya has probado de todo en el mundo del consumo y nada te satisface, nada te llena; cuando eres consciente de que has intentado dejar de consumir de todas las maneras posibles y nada ha funcionado... entonces te das cuenta de que eres impotente ante tu comportamiento sexual compulsivo, y de que tu vida se ha vuelto ingobernable. Y entonces te das cuenta de que tú solo no puedes. Estás ya preparado para el segundo paso...  

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